3 oct 2010

Adiós.

No sé cómo empezar esto. No siempre se me hace fácil tener que decir adiós. Espero que no sea para siempre y confío en que dejes de ser el cabezota con el que me he tenido que acostumbrar a estar.

Yo ya he hecho todo lo que estaba en mi mano para poder arreglar las cosas. Me equivoqué, está claro. A lo mejor no estuve contigo todo el tiempo que te hubiera gustado, no estaba cuando tú estabas o te puse demasiadas excusas. Es verdad, tienes razón... y creo que te pedí perdón por ello, creo que te dije que lo sentía y puse remedio rápido.

Y sí, es verdad que las palabras se las lleva el viento y que todo eso que nos dijimos, dicho está, y que se ha ido como nosotros. Pero que por mi parte no ha sido, que te quede claro. Que yo te ofrecí soluciones, y ya veo que por lo menos has tomado la que más te convenía.

Así que respetaré tu decisión, no me queda más remedio.

Me quedaré con los buenos momentos hasta que algún día, por casualidad, vuelvas, si es que llegas a hacerlo.

Me quedo con las excusas para vernos, con nuestras "parladas", con los "te echo de menos" y los "tengo ganas de verte". Me quedo con las pocas veces que me has escrito TE QUIERO y con las muchas que me lo dijiste a la cara...

También con nuestras conversaciones, con los besos en la mejilla y los abrazos por la calle... con nuestros piques de "¡seguro que has estado con cincuenta mil después del último día que nos vimos!" o con los de "díselo a tu novio... ¬¬".

Con esas llamadas de teléfono hablando de nada, con las oportunidades que me has pedido siempre, con tu paciencia para estar conmigo... con el "Llevo desde 2º de ESO detrás tuyo, ¡pero como no quieres creerme!".

Y me quedo con muchas más cosas que no se pueden escribir por aquí, porque solo tú y yo las sabemos. Al fin y al cabo, será lo único que me quede por el momento... nuestros secretos.

Y llega el momento de poner punto y final a una historia que empezó hace 6 años, y que por mucho que haya pasado, nadie había conseguido romper, y mira que hemos tenido malos momentos. Mira que hemos estado veranos enteros sin hablarnos, haciendo el gilipollas por una estupidez. Porque nunca hemos sido lo suficientemente valientes como para plantarnos cara a cara y decirnos "te quiero". No hemos sido capaces de reconocer que no somos nada el uno sin el otro, porque hemos preferido hacernos daño y pensar que encontraríamos a alguien mejor. Y sí, es verdad, encontramos a alguien mejor, pero nunca nos ha terminado de convencer. Pero todo tiene un final, y éste parece ser el nuestro.

Me encantó encontrarte y me mata perderte, pero cada uno tiene lo que se merece. Te ofrecí esta solución y por lo visto es la que has cogido, así que lo dicho... no volverás a saber nada de mí, te lo prometo.

Ya sabes que cumplo mis promesas y sólo espero que seas feliz, que encuentres a alguien que te quiera y no te haga daño como he podido hacértelo yo.

Así que me despido ya de ti, aunque tampoco sé cómo acabar esto... supongo que con un adiós sea suficiente... TE QUIERO :(





No hay comentarios:

Publicar un comentario