18 dic 2010

(L)

Hola, ¿qué tal? Llamaba para saludarte. Desearte suerte aunque sea tarde. El tiempo ha pasado y... no nos vemos, así no tengo que fingir que no te echo de menos. Hacía tiempo que no escuchaba tu voz... y te mentiría si te dijera que sin ti mi vida va mejor.

Siento ya no estar ahí para apoyarte, no bebo alcohol para olvidar porque no quiero olvidarte. Espero que comprendas, entra en razón, prefiero tenerte lejos si no estoy en tu corazón.
Y nunca es tarde, ¿no? Por eso nunca espero al tiempo. Si te fuiste, pero sigues dentro de mi pecho. Que no existe droga que me olvide de ti, el recuerdo son trozos de vida que no volveré a vivir.

Y ahora que lo pienso quizás fue mi error por tratarte bien y no ser contigo un cabrón. Por no insultarte, no gritarte, no llamarte puta, discutir todo de algún modo a ti te gusta.
Pero yo no soy así, de eso que no te queda duda, fuiste especial para mí como ninguno y... miro las estrellas hasta encontrarte, dónde buscar la unión de ellas hasta completar tu nombre.

No siempre las promesas se llevan a raja tabla, ya que las promesas sólo son eso, palabras.
Tú no cumpliste la tuya de nunca soltarme y yo no cumplí la mía de nunca alejarme.
El tiempo no se para pero nos separa. Pese a todo quiero verte con una sonrisa en la cara. Aunque te dije que te odio, que no existes, que te olvidaría. Todo lo que te dije es mentira y no lo sentía. Espero que no olvides nunca el tiempo que vivimos desde el primer beso al último que nos dimos.

Antes de que cuelgues devuélveme lo que es mío, ese corazón que tú llenaste y ahora está vacío. Porque fuiste la persona que yo más quise. Aquí está la llamada que nunca te hice.

No hay comentarios:

Publicar un comentario